On Vacation - Todos tenemos una primera vez
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Jueves 10 de Enero del 2019

Todos tenemos una primera vez

La emoción de sellar el pasaporte

La emoción de sellar el pasaporte

Todos tenemos una primera vez

La primera vez que… lo que sea; siempre va a ser la más emocionante. Pero también será la que te genere más dudas, la que te ponga los nervios de punta y la que te haga sentir un poco… ¿Ingenuo? ¿Tonto?

Sí, la primera vez que por ejemplo te dicen: ¡te vas en avión! Es como decirte: ¡Buena muchacho, la lograste!.  Pero también es decirle: bienvenidos a todo los miedos.
¿Y si es seguro? ¿Y cómo se cuál es mi vuelo? ¿Y si me equivoco de avión y termino en Japón? Cuando llegue al aeropuerto debo… ¡¿Qué debo hacer?! Y así miles de miedos y de preguntas que esa primera vez no perdona hacernos.
Por eso decidimos darte algunas recomendaciones para sortear exitosamente esa primera vez que viajas en avión dentro de tu país. Obvio, a los que han viajado mucho les van a producir un poco de risa. Pero tranquilo, ellos también tuvieron su primera vez y seguro hubieran amado que alguien les contara esto:

1.El día que vas a viajar asegúrate de llegar mínimo una hora antes si es un viaje nacional. Mínimo. ¿Por qué? cuando llegues al aeropuerto y veas las filas que normalmente se arman vas a entenderlo.
2. Una vez llegues, fíjate bien en dónde está ubicado el mostrador de la aerolínea en la que vas a viajar y solo ahí haz la fila. 
3. Cuando estés ante la persona que te va a atender, tendrás que mostrarle tu reserva Ese que te debió dar el que te ayudó a armar tu viaje o el que te expidió la aerolínea, tu documento de identidad y el de tus acompañantes.  (Si es tu primera vez, deberías buscar un lugar especializado en viajes que te ayude a planearlo) 
4. No se vale que solo tú hagas la fila y lleves las reservas y los documentos, todos deben estar al momento de hacer el check in. ¿Qué es el check in? Es el momento en el que presentas tu pasaporte y tu cédula y la persona de la aerolínea te asigna tus asientos, pesa tu  equipaje y te entrega el pasabordo (Incluido un comprobante de equipaje para que puedas reclamarlo en tu destino final)
5. Una vez allí, entregas la maleta (A propósito de maleta, se práctico a la hora de empacar. Si te llevas la casa entera, te vas a arrepentir, y obvio, te van a cobrar por exceso de equipaje) y ellos te entregan a ti el pasabordo, con el número de la sala a la que te debes dirigir, el asiento que te corresponde y la hora de salida de tu vuelo.
6. Una vez encuentres la sala o la puerta de salida, solo debes esperar a que anuncien tu vuelo. Hazle caso a las indicaciones de los empleados de la aerolínea, eso facilita mucho el abordaje. ¿Y además qué afán tienes?, tu silla es tu silla y nadie te la puede quitar.
7. Ahora cuando estés en la silla asignada, ajústate el cinturón, respira, relájate y sonríe, al fin de al cabo, ¡Lo lograste!
(Una cosa más:  Una vez llegues a tu destino dirígete al lugar de entrega de equipajes, allí estará anunciado por cual banda va a salir el equipaje de la ciudad de la que vienes y de la aerolínea en la que viajaste)

La emoción de sellar el pasaporte.

Viajar dentro de tu país, conocer cada rincón, cada rio, cada montaña, cada lugar turístico y cada lugar escondido es una experiencia increíble; pero hay momentos en los que la vida te dice: ¡Bueno ya! Llegó el momento de ir un poco más allá. 
Entonces te armas de valor y decides descubrir el mundo. 
Pero si viajar por primera vez en avión cuesta, ¡imagínate viajar por primera vez fuera de tu país! No, no te preocupes la verdad no es tan grave como suena. 
Por eso queremos contarte un poco cómo es ese proceso de expandir fronteras para que de una vez por todas te animes a ponerle ese sello a tu pasaporte que tu espíritu tanto necesita.

1. Obviamente lo primero que tienes que hacer es sacar un pasaporte (Métete en la página de la Cancillería y ahí encontrarás todo lo que debes hacer). Es una de esos trámites burocráticos que extrañamente resultan fáciles y rápidos.
2. Asegúrate de llegar al aeropuerto mínimo con 3 horas de anticipación, para poder hacer tranquilamente los trámites de migración y de aduana.
3. Una vez llegues al aeropuerto busca el mostrador de la aerolínea en la que vas a viajar y haz allí la fila para hacer el check in. ¿Qué es el check in? Es el momento en el que presentas tu pasaporte y tu cédula y la persona de la aerolínea te asigna tus asientos, pesa tu  equipaje y te entrega el pasabordo (Incluido un comprobante de equipaje para que puedas reclamarlo en tu destino final)

Ojo, no guardes nunca tu pasaporte en un bolso o maleta que vayas a mandar por equipaje. Siempre debes mantenerlo cerca, porque lo vas a necesitar.

4. Una vez tengas tu pasabordo dirígete al lugar que normalmente está señalizado como “salidas internacionales” Una vez entrés ahí, no vas a poder volver a salir; pero tranquilo que ahí vas a encontrar lugares para comer, para comprar, baños y zonas cómodas para esperar la salida de tu vuelo.
5. Al entrar a inmigración te encontrarás varias filas (no importa la que escojas) en todas habrá alguien a quien tendrás que mostrarle tu pasaporte y tu pasabordo. Ellos simplemente pondrán el tan anhelado sello de salida.
6. Desde el 11 de septiembre, el proceso de migración se ha vuelto un poco más complicado, así que prepárate a poner todas tus cosas en la banda, a sacar de tus bolsillos cualquier cosa de metal, a quitarte el cinturón y el saco o abrigo o lo que tengas puesto para evitar el frío, a pasar por una máquina de escáner y a que de pronto te obliguen a abrir tu equipaje.  Son solo medidas de seguridad que al principio pueden atemorizar un poco, pero la verdad son necesarias.
7. Si vas con tiempo puedes quedarte un rato disfrutando el Dutty free, donde encontrarás muchas cosas libres de impuestos de la que te vas a poder antojar. ¿Por qué es libre de impuestos? No se te olvide que desde que entraste a inmigración y te sellaron el pasaporte, ya no estás en tu país, estás en… en ningún sitio, la verdad, porque ese lugar de los aeropuertos no le pertenecen a nadie, así que es un “puerto libre”… libre también de impuestos.
8. ¿Un consejo? Si no vas bien de tiempo, no te distraigas tanto, es preferible que vayas a buscar la puerta de embarque de tu vuelo (En algunos aeropuertos del mundo puede haber kilómetros de recorrido para llegar a la tuya). Una vez allí el abordaje será como siempre, organizado por los empleados de la aerolínea, y se hará en el orden que ellos vayan anunciando.
9. La ubicación en la silla, la emoción y algunas veces el miedito por las turbulencias seguramente serán los mismos. La diferencia es que en los vuelos internacionales te entregarán un papel que debes llenar. Esta es la declaración jurada de aduanas donde te preguntan cuánto dinero traes, si traes alimentos o cosas no permitidas, etc. Si por alguna razón no te la entregan, tranquilo, cuando llegues a tu destino la podrás reclamar y llenar
10. ¡Llegaste a tu destino! Ahora es hora de hacer los trámites de inmigración. Lo mismo que hiciste al salir del país, pero esta vez para entrar. Entregar el pasaporte, la declaración de impuestos y  obvio, el sellito que te hará sentir por fin un extranjero.


La democratización del mundo

Si eres de los que tiene millones para viajar: seguro vas a encontrar hoteles donde el jabón del baño huele a Chanel #5. Y seguro vas a poder pedir desayuno, almuerzo y comida a tu propio cuarto. O vas a reservar un lugar especial solo para ti y tu familia en una mesita para 4 que tiene vista al mar. 
Pero si eres como la mayoría de los viajeros del mundo, que ahorran durante todo el año, o durante toda la vida para lograr por fin conocer el mar, es casi seguro que no vas a tener todas las comodidades de los 5 estrellas. 
Seguramente tú vas a tener que hacer fila para el desayuno, el almuerzo y la comida. 
Y si estás viajando con uno de esas empresas que buscaron democratizar las vacaciones y darle la oportunidad a muchos, pues seguramente las filas no serán cortas. Pero ¿Y qué? Qué importa hacer una fila larga para almorzar si sabes que tienes el mar frente a ti, si estás viendo a tus hijos por primera vez corriendo como en Guardianes de la Bahía (Si no la has visto, tienes que buscar por lo menos un capítulo en internet)
Sí, si lograste el sueño de toda tu vida. ¿Qué importa que el jabón no huela a lavanda? Ahí estás tú oliendo el mar; viendo frente a ti palmeras que se mecen al vaivén de la brisa. ¿Qué importa no viajar 5 estrellas, si por fin lograste viajar?
Pero claro, si eres humano probablemente olvidarás que para no hacer filas, para que el jabón huela a lavanda, para que la piscina no esté tan llena y la comida venga en bandeja de plata; tendrías que haber pagado millones. Así que va un consejo:
Planea bien tu viaje. Se muy consciente de cuánto te costó y disfruta esas cosas por las que pagaste. Y sobre todo no olvides que el mundo está ahí para ti y el mundo mismo es el que es 5 estrellas. No dejes que una fila larga, un jabón normalito y sin pretensiones, te quiten la felicidad de haber logrado tu sueño.

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