Ese orgullo de sentirte colombiano
Ese orgullo de sentirte colombiano

Viernes 11 de Enero del 2019

Oíme, ¿Nos tomamos un tintico?

Dicen que el café colombiano es uno de los mejores del mundo

Un espectáculo de la naturaleza que no te deberías

¡Y te das cuenta del paisaje increíble!

Dicen que el café colombiano es uno de los mejores del mundo, (bueno, algunos colombianos insistimos en que es el mejor). Uno podría creer que es parte de un pensamiento colectivo que llevamos metiendo en nuestro cerebro por generaciones. Pero la verdad es que cuando llegas allá, al Eje Cafetero, y te das cuenta del paisaje increíble que puede ver el café mientras crece; entiendes de donde es que viene toda la magia. 

Porque viendo lo que vas a ver, sabrás que  imposible que el café colombiano no se haya inspirado en ese increíble paisaje. O que no haya decidido ser mejor oyendo cantar a tantas aves o viendo volar tantas mariposas,  (hablando de mariposas, En el Quindio está uno de los mariposarios más grandes del mundo, un espectáculo de la naturaleza que no te deberías perder.) … o no se haya contagiado en algo de la dulzura y alegría de su gente y de la belleza de las chapoleras que se encargan de recolectarlo.

O que no haya desarrollado un orgullo secreto sabiendo que es uno de los pocos que puede crecer a los 2000 m de altura y además en medio de montañas y carrieles. 
Sí, ir al Eje cafetero es una de las mejores maneras de meter en el alma ese orgullo de sentirte colombiano. Y de convencerte de una vez por todas, que cuando dicen que el nuestro es el mejor café del mundo, están diciendo la verdad. 
Así que, ¿qué esperas?. Si estás pensando en viajar, pasarla bien y despertar tu orgullo, qué mejor que elegir el lugar perfecto para decir: ¡Listo! tomémonos un tintico.

En Colombia, hasta los árboles llevan la contraria.

Que las palmeras crecen en altitudes bajas y en climas cálidos lo sabemos todos. Todos, menos la Palma de Cera de Colombia (Nuestro árbol nacional, por cierto), la única de su categoría que se reproduce en clima frío y que llega a tener una altura de 60 m.


Debe ser un poco por ese sorprendente paisaje, que logró crear la terquedad de la palma de cera; que Salento y el Valle del Cocora son unos de los lugares que más atraen a los turistas cuando están visitando el eje cafetero
Salento, de por sí, es un pueblo sacado de revista. Con casas llenas de colores que están ahí desde la época en que los colonizadores antioqueños decidieron coger su mula y su apero e irse por esas montañas para encontrar un lugar que les hiciera decir:  acá me quedo. (Por allá a inicios del siglo XIX). 
Afortunadamente para nosotros, los lugareños mantuvieron esa arquitectura hasta nuestro días. Por eso Salento es como un encuentro con la historia pero pintada de colores. Bueno, pintada de colores y llena de acentos, porque por supuesto muchos extranjeros que llegaron de visita decidieron quedarse a abrir sus propios restaurantes o simplemente a disfrutar de la paz del lugar.
Pero obviamente no se puede hablar de Salento si hablar del Valle de Cocora. No importa de donde vengas, no importa lo que hayas conocido; llegar allá y ver ese Valle rodeado de montañas, en el que crecen enormes palmeras y al que visita demasiado a menudo una espesa niebla, es (aunque suene cursi) saber que la perfección existe.

Por eso no te permitas ir al Eje Cafetero sin visitar estos dos lugares. 

Ah, pero un consejo, olvídate del clima tropical promedio con el que te van a tratar los demás lugares del Eje Cafetero. En el Valle del Cocora también el clima es terco y seguramente las bermudas y las camiseticas de manga corta no van a ser tus mejores aliados. 

¿Qué tiene que ver una montaña rusa con un beneficiadero?

Así a simple vista pareciera que nada. Pero en Colombia existe un lugar que logró unir las dos cosas, sin dolor. Se llama el Parque del Café. (Digamos que sin parecer pretensiosos,  es nuestro Disney o nuestro Bush Gardens criollo) La verdad, no existe un lugar en el país en el que la diversión y la cultura se lleven tan bien. Llegar al parque del café es encontrarse de frente con la tradición cafetera. No solo por  los montajes sobre la cultura del café, los shows, la escenografías, los sacos de café que están en todos los rincones, los Willys que uno se encuentra parqueados en los caminos. No, es que está construido en medio de cafetales, por eso una de sus atracciones más especiales es un recorrido por un cafetal, donde huele a café, donde se puede estar en contacto con la naturaleza, con el verde, con la historia. Pero bueno, eso es algo que se espera de un lugar que se llama el Parque de Café. ¿No les parece?


Lo que hace diferente a este lugar es que, como dije antes, logró darle la misma importancia a la cultura cafetera y a la diversión. Por eso cada tanto tiempo se preocupan por inaugurar una nueva atracción mecánica, que lo hace sentir a uno en un parque del primer mundo. El ciclón, la cumbre, la montaña rusa (la más larga en Colombia), los rápidos, la rueda panorámica y todas las demás ruedas, palos, carritos, que dan vértigo y producen adrenalina, lo hacen sentir a uno en parque de diversiones de los que se encuentran en otros países.


Lo único que se podría criticar es que no le hayan puesto nombres alusivo al café a las atracciones. ¿No?… ¿La molienda en vez de la montaña rusa? O bueno no, mejor que se queden así.

On_Vacation-Eje_Cafetero_Palma_Cera

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